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Los trabajadores de Flex-N-Gate luchan por tener una voz en el trabajo

La salud y la seguridad, un alto precio por “la capa brillosa”


Coco TemboCoco Tembo ha trabajado en el departamento de plateado de Flex-N-Gate Guardian West de Urbana, Illin., durante casi tres años. Su constante acompañante en el empleo es el cromo hexavalente.

Pero eso no es un compañero trabajador: es un producto químico que la OSHA (la Administración de Seguridad y Salud Ocupacionales) ha determinado que puede causar los siguientes problemas de salud si hay exposición a él en el centro de trabajo:

  • Cáncer en los pulmones en los trabajadores que respiran cromo hexavalente en el aire.
  • Irritación o daño a la nariz, la garganta y los pulmones (tráquea respiratoria), si es respirado cromo hexavalente a altos niveles.
  • Irritación o daño a los ojos y la piel si el cromo hexavalente toca estos órganos en altas concentraciones.

El departamento de plateado en la planta Urbana donde está Tembo y en la planta de Flex-N-Gate en Veedersburg, Ind., tienen líneas de plateado de parachoques, las cuales, ambas, dependen fuertemente de esa substancia química para dar a los parachoques de los carros a los que ellos cubren esa apariencia brillosa, plateada. El proceso de plateado comienza con un parachoques de superficie opaca que es remojado en hileras de tanques con los que se cubren e níquel, cromo y otros componentes, incluyendo el cromo hexavalente, para darles un acabado protector “cromado”.

Se ve muy bien en el parachoques, pero los obreros de Flex-N-Gate pagan un alto precio en la salud y la seguridad por esa capa brillosa.

Una de las tareas más peligrosas que tienen es vaciar los tanques y trepar adentro de ellos para tallarlos. Eso pone sus ojos, sus pulmones y su piel todavía más cerca de las peligrosas substancias químicas, especialmente cuando los procedimientos de protección se hacen cumplir esporádicamente, si es que se hacen cumplir, y cuando las herramientas de protección —como las máscaras y los anteojos protectores— no siempre funcionan adecuadamente.

“Me queda un sabor desagradable en la boca de respirar los productos químicos en los tanques —indicó Tembo—, y a veces se me mete a los ojos el vapor del aerosol negro de cobertura que rociamos sobre los parachoques”.

Los anteojos que algunos obreros usan no les cubren completamente los ojos.

Tembo y otros compañeros trabajadores de Flex-N-Gate no tienen una voz en el trabajo para cambiar esta peligrosa situación. Unirse junto con otros obreros no sindicalizados de Flex-N-Gate para formar su unión sindical puede mejorar sus condiciones de trabajo y la seguridad en el empleo.

Eso es lo que esperan Tembo y otros trabajadores sin representación sindical en Flex-N-Gate.

Jules SabineActualmente, más de 900 obreros de Flex-N-Gate están organizados sindicalmente en plantas de Michigan, Illinois y de Canadá. Tembo y sus compañeros del trabajo están entre aquellos obreros de Flex-N-Gate que no son parte de una organización y ahora quieren tener también ellos una voz en el empleo.

La empresa de suministros automotrices ha estado creciendo rápidamente por toda Norteamérica como abastecedora de partes automotrices además de parachoques de camiones, incluyendo interiores de vehículos, componentes externos de plástico y luces.

A medida que la compañía crece, la necesidad de sus obreros de tener una voz en el trabajo crece con más fuerza. Los trabajadores sindicalizados están esperando que los obreros no sindicalizados en varias plantas se sumen a sus filas, incluyendo trabajadores de plantas en Urbana y Danville, Illin.; en Veedersburg y Covington, Ind., en Grand Rapids y Battle Creek, Mich., en Salem, Ohio y en Russellville, Kent.

La necesidad no podría ser más urgente ahí donde la salud y la seguridad del trabajador están en juego todos los días.

“Sabemos que trabajamos cerca de peligrosas substancias químicas porque leemos las etiquetas y las advertencias”, contó Jules Sabin, trabajador del departamento de plateado de Flex-N-Gate Guardian en West Urbana, Illin. “La compañía jamás nos ha dicho qué productos químicos estamos respirando y poniendo en nuestra piel, ni cómo nos pueden enfermar”, agregó.

Shannon LandrethShannon Landreth ha sido chofer de camiones 8 años en flex-N-Gate. Él trabaja en la planta MasterGuard de la empresa en Veedersburg, y dice que nunca sabe qué podría salir mal con el camión que conduce cada día, porque la empresa ignora su mantenimiento para ahorrarse dinero.

“Muchos de los camiones montacargas están en condiciones verdaderamente malísimas y no son arreglados como deberían. Los supervisores dicen que va a costar demasiado arreglarlos”, informó Landreth.

La vicepresidenta de la UAW Cindy Estrada, quien dirige el Departamento de Independientes, Partes y Abastecedores (el IPS, por sus siglas en inglés), dijo que tanto los trabajadores sin sindicato como los sindicalizados por igual en Flex-N-Gate se dan cuenta de que es hora de que todos los obreros tengan un asiento en la mesa de negociación.

“Ellos están trabajando arduamente para informar a los trabajadores de otros talleres que formar su propia organización laboral es la opción correcta para los trabajadores, para las familias y para las comunidades”, dijo Estrada. 

Joan Silvi.

Para obtener más información, visite flexngateworkersunite.org