Latest Solidarity Issue

Del Presidente


Arriba: Los protestantes de Ocupa Detroit en una manifestación frente al Bank of America de Detroit. Abajo: manifestantes de Ocupa Wall Street en pie, defendiendo al 99% en las calles de la ciudad de Nueva York..

Las elecciones de 2012 nos brindan a todos una cruda opción. El Partido Republicano ha acogido una extremista ideología económica que continúa obsequiando cada vez más dinero a los ricos y quitando más cada vez a todos los demás.

En ninguna otra parte queda expresada la agenda de los republicanos a favor de los más adinerados de manera más clara que en sus políticas sobre impuestos. Hace poco tiempo, el presidente Obama propuso que el Congreso extendiera y expandir el recorte de impuestos temporal del año pasado a los salarios cuando se venza al final del año. El impuesto de días feriados del año pasado redujo en un 2% el 6.2% que normalmente pagan los trabajadores como impuestos por su pensión de Seguro Social. Para estimular la economía e impulsar la creación de empleos, el Presidente está proponiendo que la medida del día festivo continúe otro año más y sea aumentada al 3.1% (la mitad de la tasa tributaria normal).

Si se ampliara tal como proponen los demócratas, la familia estadounidense en promedio recibiría $1500.00. Esto proporcionaría el necesario alivio que requieren los estadounidenses de la clase obrera, y le inyectaría a la economía hasta $179 mil millones de dólares de gasto adicional. Increíblemente, los republicanos votaron en contra de este recorte temporal a los impuestos para las clases medias. Vehementemente pelearon en contra de la sugerencia de los demócratas de pagar el impuesto al día festivo para la clase media con un pequeño impuesto temporal a los millonarios.

La oposición de los republicanos a reducir los impuestos para el pueblo asalariado contrasta fuertemente con su feroz compromiso de preservar los recortes de Bush a los impuestos. Estos recortes de impuestos dieron en promedio una exención de impuestos de aproximadamente $520 000.00 al 1% de mayores ingresos (los que ganan más de 3 millones de dólares). Esto equivale a más 450 veces la cantidad que recibe de ingreso una familia promedio. Estos recortes tributarios a los ricos tienen en gran parte la culpa de haber cambiado la era de superávit de Clinton en la era de déficit actual en el gobierno federal. sin embargo, no hay ninguna prueba de que recortar los impuestos a los más adinerados ocasione un aumento de empleos. En cambio, genera que haya menos inversión en infraestructura crucial y en otros servicios gubernamentales.

Esta preferencia torcida por los ricos está también clara en la insistencia de los republicanos en que a los ingresos que provengan de inversiones o de ganancias del capital se les debe poner una tarifa de impuestos muchísimo menor que la que se impone al ingreso proveniente del duro trabajo. Los impuestos a las ganancias del capital tienen un tope del 15%, lo cual es muchísimo menos que el tope del 35% que se les pone al sueldo e ingreso salarial. Si los 400 estadounidenses más ricos pagaran un 35% de impuestos sobre sus ganancias de capital, en lugar del 15% que pagan, esto le daría al gobierno $18 mil millones de dólares: ¡lo suficiente para financiar tres millones de becas Pell!

La meta del Partido Republicano de reducir las contribuciones de impuestos de los ricos se extiende a las grandes corporaciones empresariales. Algunas corporaciones empresariales no pagan impuestos en absoluto. Los máximos directivos empresariales que orquestaron esta condición de estar absolutamente libre de impuestos se las arreglaron para desviar millones de dólares a sus bolsillos. Veinticinco de las principales corporaciones empresariales pagaron más en salarios a sus altos directivos que en impuestos al gobierno.

Los republicanos en el Congreso también están oponiéndose a la solicitud del presidente Obama de ampliar el seguro de desempleo para el 1.3 millón de estadounidenses que podrían perder su cobertura a fin de año. El seguro de desempleo le permite a la gente poner su gasolina en el tanque y su comida en la mesa, y a veces equivale a la diferencia entre sobrevivencia y desastre para las familias que están sufriendo en esta recesión. Casi todos los economistas están de acuerdo en que es crucial lograr un gasto adicional para continuar la lenta recuperación del país de esta terrible recesión. Permitir que expiren las coberturas extendidas le costaría a nuestro país 500 mil empleos que se necesitan desesperadamente, mientras que los desempleados recortan su gasto y, en muchos casos, se hunden en la miseria.

Si los republicanos ganan en este 2012, están prometiendo abiertamente que recortarán todavía más impuestos a los ricos. Esto acelerará el ritmo de una tendencia que ha estado dándose durante tres décadas, consistente en aumentar la distancia entre una clase alta cada vez más adinerada y el resto de la población.

La agenda republicana es clara: recortar los impuestos para los ricos mientras se aumentan los impuestos para todos los demás. Recortar la educación pública y los servicios públicos de atención a la salud. Reducir el seguro de desempleo y otros programas de red de protección. Abolir los derechos de negociación colectiva para los maestros, los bomberos, los policías, otros trabajadores y, en última instancia, para todos los trabajadores. Permitir que las corporaciones empresariales manden al extranjero los empleos estadounidenses a donde quiera que puedan explotar a los obreros.

Debemos crear un nuevo movimiento de justicia económica para exigir justicia básica para todos los estadounidenses. Cada uno de nosotros debemos participar en la defensa por nosotros, por nuestras familias y por nuestros compañeros trabajadores en Estados Unidos. Tenemos una responsabilidad con nosotros mismos, con nuestros hijos y con nuestros nietos de involucrarnos activamente en la lucha por justicia para todos y en el proceso político para elegir candidatos que apoyen la justicia económica para todos.

Debido a las políticas republicanas, nosotros estamos perdiendo a la gran clase media estadounidense. Nos estamos convirtiendo en una tierra de división y polarización, donde algunos cuantos tienen una fortuna enorme y privilegios, mientras que la mayoría batalla con la inseguridad económica y la desesperanza.

¡Únase por favor a nuestra defensa por exigir un pacto justo para todos los estadounidenses!