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Cómo es que nuestras conquistas laborales de las negociaciones de 2011 crean nuestro poder de ganar más justicia para todos nuestros afiliados

En estos días, usted ha oído mucho estas palabras: “justicia económica”.

Es un concepto de alguna forma intangible por el que los activistas de los sindicatos luchan todos y cada uno de sus días.

¿Pero de qué se trata realmente la justicia económica? Se trata de reducir la distancia de fortuna entre los ricos y pobres.

Se trata de proporcionar empleos bien pagados y un ingreso estable para las familias de los trabajadores.

Se trata de generar dinero en las comunidades en las que nosotros vivimos y trabajamos.

Se trata de equidad.

Puede que sea difícil definir la justicia económica, pero se sabe que la hay en cuanto se ve.

Y se sabe cuando no la hay.

En este número de Solidaridad, miramos en retrospectiva algunos logros de negociaciones en 2011 y de qué manera eso crea para nosotros poder amplio para ganar justicia económica a largo plazo para nuestros afiliados.

Nos enfocamos en cuatro sectores de los centros de trabajo representados por la UAW: la industria automotriz, el juego, los empleados públicos y la atención médica.

Jennifer John

Industria automotriz

La UAW es la unión de los trabajadores automotrices de Estados Unidos. Representa a más de 100 mil obreros y obreras en las plantas de ensamblado, estampado, motores y cadenas cinemáticas de Estados Unidos.

Cientos de miles de trabajadores jubilados y de esposos y esposas que les sobreviven son también parte de la UAW y están recibiendo pensiones y atención médica negociadas como parte de los contratos de la UAW.

Los afiliados a la UAW producen carros de la más alta calidad, camiones, vehículos SUV y Crossover para una gran cantidad de fabricantes, incluyendo Chrysler Group LLC, Ford Motor Co., General Motors Co., Mazda y Mitsubishi.

Industria del juego

Más de 8800 trabajadores de la industria del juego son miembros de la UAW a lo largo de seis estados: Connecticut, Florida, Indiana, Michigan, Nueva Jersey y Rhode Island.

Somos repartidores de cartas de casinos, técnicos de máquinas tragamonedas, trabajadores del juego Kino y de transmisores simultáneos que, en Detroit y Atlantic City, conformamos la UAW.

Foxwoods Casino and Resorts de Connecticut es uno de los casinos más grandes del mundo. Asimismo, los repartidores de cartas, los operadores de tiempo completo y de medio tiempo de tarifas duales y los técnicos de máquinas tragamonedas se sindicalizaron en 2007 en cuatro de los principales casinos de Atlantic City: Bally’s, Caesars, Trump y Tropicana.

Sector público

Más de 50 mil trabajadores del sector público forman parte de la UAW y brindan servicios públicos de alta calidad en una cantidad inconcebible de ocupaciones. Los afiliados a la UAW conducen ambulancias en California, pilotean barcos en las aguas de Nantucket y en Martha’s Vineyard, apagan fuegos en Grand Rapids, Mich., y cuidan animales de zoológico en Lansing.

La membresía de la UAW es mucho más diversa de lo que puede describirse en una lista de categorías. Nuestros afiliados Técnicos, Oficinistas y Profesionistas (TOP) son abogados, diseñadores industriales, bibliotecarios, curadores de museos, periodistas, reporteros de televisión, operadores de cámara y muchísimo más.

Atención médica

La UAW es el sindicato elegido por miles de trabajadores de atención médica del territorio estadounidense, a lo largo y ancho de Estados Unidos y Puerto Rico.

Los afiliados a la UAW trabajan como enfermeras y enfermeros, terapeutas respiratorios, técnicos de Rayos X y auxiliares de salud, entre otros de los muchos puestos claves que ocupan en hospitales comunitarios, clínicas, asilos e instalaciones de cuidado de la vista. Trabajamos en establecimientos de lo más variados, desde consultorios médicos hasta una planta automotriz en Sharonville, Ohio; desde en una compañía de comunicaciones médicas en Kokomo, Ind., hasta un hospital comunitario en HATO Rey, Puerto Rico.

LAS TRES GRANDES

Tal como se informó en la recapitulación aparecida en nuestro último número sobre las negociaciones de la UAW con los fabricantes automotrices nacionales, el sindicato demostró que la negociación colectiva sí es funcional: tanto para las compañías como para los trabajadores y para los Estados Unidos. Al darles voz a los trabajadores, podemos crear empleos, reconstruir al sector de manufactura de Estados Unidos y restaurar la clase media norteamericana.

A lo largo de las negociaciones del 2011 con los tres fabricantes automotrices nacionales, los afiliados a la UAW le dieron una mayor prioridad a ganar empleos para nuestras comunidades y a fortalecer más la economía nacional de los Estados Unidos.

Un parteaguas importantísimo para los  afiliados a la UAW que trabajan en General Motors Co., Ford Motor Co. y Chrysler Group LLC fue la transparencia en la fórmula para el reparto de utilidades, que fue simplificada pero que conservó ganancias económicas para los agremiados. Por añadidura, los acuerdos ratificados incluían empleos, inversiones y garantías de productos.

En GM, el nuevo acuerdo fue ratificado por los miembros de la UAW el día 28 de septiembre y logró importantes progresos hacia la meta del sindicato de tener un pago igual por igual trabajo, mediante el aumento a los salarios de primer ingreso a lo largo de la vigencia del contrato. Además, GM anunció la creación de 6400 empleos, incluyendo la reapertura de su planta de Spring Hill, Tenn., con producción de dos vehículos tamaño mediano.

“Nunca nos dimos por vencidos sobre la antigua planta Saturno para nuestros trabajadores”, dijo el vicepresidente de la UAW Joe Ashton, quien dirige el Departamento GM de la organización sindical.

Los miembros de la UAW en Ford ratificaron su contrato a mediados de octubre, y los miembros de Chrysler fueron los siguientes a finales de ese mes.

El acuerdo con Ford crea o devuelve 5750 empleos de fabricación —con pago propio de trabajo sindicalizado y coberturas de planes— de regreso a los Estados  Unidos provenientes de China, México y Japón.

“Los trabajadores verán importantes ganancias en el reparto de utilidades… y también pudimos aumentar los salarios de primer ingreso a lo largo del acuerdo”, informó el vicepresidente Jimmy Settles, quien dirige el Departamento Ford del sindicato.

Para Chrysler, que en 2009 se había declarado en bancarrota, el anuncio de 2100 empleos fue poco menos que milagroso.

“Hace menos de 3 años, Chrysler se tambaleaba al borde de la bancarrota mientras nuestra nación caía en la peor crisis económica desde la Gran Depresión —expresó el vicepresidente General Holiefield, quien dirige el Departamento Chrysler de la organización sindical—. Hoy, decimos con orgullo que gracias al sacrificio y la dedicación de nuestros miembros de la UAW en Chrysler, la empresa se ha empezado a recuperar”.

Ron Hicks, quien forma parte del Sindicato Local 1700 de la UAW, quiere que los consumidores sepan que él y todos sus compañeros y compañeras de la unión sindical de las Tres Grandes construyen algunos de los mejores vehículos del mundo.

“La calidad significa todo; es nuestra cuerda de salvamento —dijo Hicks, un líder del equipo de arranque en la planta de ensamblado de Chrysler de Sterling Heights (Mich.)—. Los productos de calidad nos mantienen a todos vendiendo carros”.

JUEGO

El juego de apuestas es una industria multimillonaria en crecimiento que levanta más casinos en los Estados Unidos que en cualquier otro país del mundo. Hubo un tiempo, en un pasado no muy lejano, en que el juego y los casinos eran palabras sucias que unían a legisladores y a ciudadanos por igual en contra de su llegada. Con los casinos, creían ellos, llegaba la ruina, el sufrimiento y el crimen a sus comunidades.

Pero hoy, con la presencia de casinos en 35 estados y su crecimiento, están ayudando a reconstruir la economía estadounidense generando empleos e ingresos en impuestos para los gobiernos estatales y las comunidades locales.

A lo largo de los años, a medida que se han seguido construyendo casinos por todo el país y han generado más y más entradas de dinero, los trabajadores de la industria del juego empezaron a pensar que la secuencia de ganancias también debería llegarles a ellos, para que pudieran crear una vida mejor para ellos y para sus familias.

Una vez más, todo eso forma parte de la idea de justicia económica.

En Detroit, en 1999, los trabajadores de casinos querían tener la misma seguridad justa y equitativa que tenían tantos otros trabajadores de otras industrias mediante la representación sindical, y pronto, en tres casinos de Mototown —Greektown, MGM y MotorCity—, los trabajadores se unieron para organizarse a través del Consejo de Casinos de Detroit. Este consejo fue establecido por la UAW, UNITEHERE, los transportistas Teamsters y los operadores de motores Operating Engineers, para organizar a todos los trabajadores en estos casinos. En este Consejo, la UAW representa a repartidores de cartas, administradores de caja de seguridad, técnicos de máquinas tragamonedas y supervisores de piso de juego, logrando que por primera vez en la historia de Estados Unidos, los repartidores de cartas tuvieran reconocimiento sindical.

Esta nueva relación terminó por inspirar la organización de los trabajadores de casinos en otros estados, incluyendo Connecticut, Indiana y Nueva Jersey.

En Connecticut, los trabajadores de Foxwoods Resort and Casino, que es el casino de juego más grande de los Estados Unidos, fueron los primeros en ser organizados sindicalmente bajo una ley tribal en un casino propiedad de indios nativos americanos, con lo que ganaron su primer contrato colectivo en 2010.

En Nueva Jersey, miles de trabajadores de casinos en Atlantic City se organizaron sindicalmente en 2007, emprendiendo batallas contractuales para tener sus primeros acuerdos. Los repartidores de cartas de Tropicana Casino and Resort fueron los primeros en ganar un contrato, y les siguió el año pasado una victoria contractual para los repartidores de cartas en Caesars Atlantic City.

En 2011, con el éxito de primeros contratos en Atlantic City, Connecticut y más allá, y con otros contratos de juego que estaban por vencerse en otras localidades, la UAW negoció duramente para que los trabajadores de casinos obtuvieran bonos al firmar y aumentos salariales, además de evitar unos altos aumentos a los costos de pagos de contribuciones que la gerencia de los casinos quería imponer sobre los trabajadores. Así, se alcanzaron nuevos acuerdos de contratos a lo largo del año en los tres casinos de Detroit.

Mientras tanto, en Evansville, Ind., los repartidores de cartas de las mesas de juego del Casino Aztar alcanzaron un acuerdo con Tropicana entertainment y firmaron su primer contrato este año como unidad del Sindicato Local 3048 de la UAW.

En 2012, habrá una atención constante en los esfuerzos organizativos en más y más establecimientos de juegos de apuestas. Este año trae también nuevas negociaciones de algunos contratos que expiran, como el de Foxwoods.

Mientras continúe creciendo el éxito de los casinos, también lo hará el éxito de los esfuerzos de la UAW por ganar justicia económica en cada vez más centros de trabajo de la industria del juego de apuestas.

SECTOR PÚBLICO

En Michigan, el Sindicato Local 6000 de la UAW representa a cerca de 17 mil trabajadores en 1200 centros de trabajo a lo largo del estado que están comprometidos con brindar servicios de calidad a los ciudadanos del estado.

Pero, al igual que miles de otros trabajadores del sector público durante el año pasado, fueron vilipendiados por los políticos derechistas por todo el país y en la Legislatura Republicana del estado. Su objetivo era simple: debilitar la seguridad del empleo de los trabajadores y su jubilación, recortar severamente la red de programas de seguridad social para financiar que hubiera recortes de impuestos para las grandes empresas y para los ya muy bien pagados altos ejecutivos; y reducir ampliamente o eliminar los derechos a la negociación colectiva. Los trabajadores del sector público de Michigan estuvieron enfrentando recortes en un estado que hacía poco había premiado a sus grandes empresas corporativas con $1 mil millones de exenciones de impuestos sin imponerles ninguna obligación de crear empleos.

En ese contexto de fondo, por primera vez, el Sindicato Local 6000 se unió a los trabajadores del sector público de las otras cuatro organizaciones laborales del gobierno del estado de Michigan para defender firmemente las injusticias con las que amenazaron los negociadores estatales mediante enormes recortes salariales y de prestaciones.

La UAW y otros sindicatos de empleados estatales —AFSCME, MSEA, MCO y SEIU 517M— exigieron negociar como coalición los asuntos económicos y empezaron sus negociaciones en septiembre. Los aspectos de unidades individuales y asuntos no económicos empezaron en el verano y continuaron hasta el otoño.

El histórico esfuerzo coordinado —encabezado por la vicepresidenta de la UAW Cindy Estrada, quien dirige el Sector Público de la organización y el Departamento de Servicios de Atención Médica— demostró cómo la solidaridad inquebrantable puede dar resultados positivos para los empleados sindicalizados, incluso frente a una fuerte oposición de los negociadores estatales, que buscaban congelar los aumentos graduales, eliminar la antigüedad, reducir drásticamente las oportunidades de pago de horas extras y desmantelar la representación sindical y el tiempo de servicio para nuestros afiliados.

La coalición dejó claro que han quedado atrás los días de ir tras los ahorros de los trabajadores sin atender los verdaderos problemas estructurales en el estado.

“Ambos lados trabajaron duramente por lograr un acuerdo que reconozca el valor de los empleados públicos estatales que trabajan en las líneas de frente todos los días para los ciudadanos de Michigan y la necesidad de que el sacrificio sea compartido mientras el estado atiende sus desafíos presupuestales —manifestó Estrada—. El acuerdo contiene disposiciones sin precedentes que exigen que las partes trabajen juntas en nuevas soluciones para abordar las ineficiencias estructurales operativas que han existido por largo tiempo y para identificar las reformas a la atención médica que podrían ahorrarle al estado cientos de millones de dólares”.

Con contratos que cubren a 35 mil empleados estatales, estos afiliados sindicales lograron aumentos salariales del 1% en 2012 y 2013; pagos únicos de bonos y un compromiso que podría conducir a la implementación potencial de nuevas reformas innovadoras que buscan los trabajadores. Asimismo, ganaron una histórica Carta de Entendimiento que los coloca en la mesa de negociaciones con la gerencia para trabajar en la construcción de procesos de trabajo más eficientes y efectivos que hacen sentido para los empleados estatales y para los ciudadanos a los que dan servicio. La carta reconoce la importancia de un esfuerzo conjunto para explorar e implementar soluciones innovadoras a antiguos problemas operativos que han ocasionado cantidades extraordinariamente altas de casos sin atender, así como exceso de cargas de trabajo y tensión en los empleados.

Otra parte crucial del acuerdo es que los empleados públicos estatales de Michigan tienen ahora una cláusula de reapertura que le permite a la coalición negociar salarios si la Legislatura de Michigan vota por un aumento de sus miembros electos.

ATENCIÓN MÉDICA

En el otoño, 2700 trabajadores de Blue Cross Blue Shield Michigan representados por la UAW estaban entre los incontables miembros sindicales listos para negociar un contrato colectivo de trabajo en un clima de abierta amenaza contra los trabajadores  de Estados Unidos, con profundas concesiones y retrocesos.

“No nos hacíamos ninguna ilusión sobre lo que nuestros miembros estaban enfrentando, pero también entendimos que era la hora de permanecer concentrados en soluciones estratégicas que potencialmente detendrían las cantidades considerables de distribución de costos que muchos otros patrones están cambiando para que la carga sea sobre sus empleados”, dijo el vicepresidente Settles de la UAW, quien también dirige el Departamento de Servicios Técnicos, de Oficinistas y Profesionistas (TOP) de la organización sindical.

Los negociadores enfrentaron además preocupaciones sobre las subcontrataciones externas y su impacto en las familias y las comunidades; las reglas de trabajo y los problemas de ambiente de trabajo que afectan a los afiliados de la UAW de Michigan en sus secciones locales 2256 (Lansing), 1781 (Southfield), 2500 (Detroit), y 2145 (Grand Rapids).

Los miembros de la UAW salieron de unas duras negociaciones ratificando con una votación del 95% a favor de un contrato que les brinda progresos económicos significativos, incluyendo por primera vez pagos únicos a los trabajadores al máximo de su escala de pagos. Los negociadores ganaron asimismo progresos en la atención dental y de la vista, y formas innovadoras de compensar primas de seguro que les dan mejores protecciones de costos considerables de atención médica cuando más la necesiten.

Además, ahora ya existe un plan de liquidación de pagos de incentivos en cada año del contrato cuando se cumplan metas de la corporación. El contrato de cuatro años también aumentó las coberturas de atención dental y de la vista, y proporciona formas innovadoras de compensar primas de seguro. Ésas son la clase de ganancias que protegen mejor a los trabajadores contra costos considerables de atención médica cuando más la necesitan.

“Negociamos un acuerdo que ayuda a nuestros afiliados a permanecer vitales en su comunidad [y] que es la clase de justicia económica que los trabajadores necesitan y que se merecen —señaló Settles—. Tan importante como un cheque de pago salarial y una atención médica lo es si un trabajador o trabajadora puede alimentar a su familia y apoyar a su comunidad”.

Sandra Davis, Jennifer John, Denn Pietro, Mona Copeland y John Weyer contribuyeron a este reportaje. Copeland y Weyer están asignados en el Centro de Tecnología y Entrenamiento UAW-Chrysler en Detroit.